Fuente: http://www.lapaginadefinitiva.com/weblogs/vineta/2010/06/09/vigilando-el-capitalismo/
16
2010
“Propuestas”
“Propuestas”
En charlas con los amigos, comentarios en prensa, artículos en Internet, etc. se oyen/leen propuestas de todas clases, sin entrar a discutir la conveniencia o no de estas, en esta nueva pagina iremos agrupando todas aquellas relacionadas con nuestros barrios, ¿tienes alguna?
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Un buen articulo sobre este edificio y su autor
Colegio público Rey Heredia: no derribarlo y convertirlo en Museo de la Escuela Racionalista y Republicana..
Propuesta de Manuel Harazem
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Antiguo colegio fray albino, cambiarle el nombre, motivo: aplicación de la legislación vigente.
Propuesta de nombre: Vicente Ferrer, de Manuel Harazem
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Esculturas del polideportivo de la Juventud, “salvarlas” y colocarlas en algún punto del Distrito.
Propuesta de Bernardo Jose Jurado
15
2010
¿Dónde está la Democracia?
Una lógica sin oponente
Desde los cuatro puntos cardinales en que se han constituido el FMI, la OCDE, la UE y el BCE se insta a profundas y urgentes reformas laborales. Los gobernantes declaran ante sus pueblos que se debe ganar la confianza de los mercados (vocablo esotérico con la que se encubren, difuminan y se agazapan entidades tan concretas como bancos, financieros, inversores, agiotistas y gobiernos que los acogen en su seno). Los poderes públicos hacen bueno aquella expresión de Tietmeyer cuando fue presidente del Bundesbank: “los políticos deben acatar las decisiones de los mercados”. ¿Dónde está la Democracia?
Estos gurús saben perfectamente que los recortes en salarios, pensiones, inversiones y gasto público, añadidos a la facilidad y baratura del despido y a la precariedad subsiguiente, no crean empleo ni tampoco relanzan la economía; es más, lo reconocen paladinamente. Utilizan la coartada de la racionalidad económica como el velo ideológico que encubre- so capa de cientificidad – sus intereses de clase dominante. Son conscientes de que no pueden dejar ni un resquicio libre por el que los dominados- si se organizan- puedan obligarles a rendir y pagar las cuentas de los robos, manipulaciones, errores, trampas y demás delitos que han conducido a esta situación de crisis. Quieren dejar claro que no hay alternativa a su poder, a sus intereses, a sus métodos y a sus montajes ideológicos. Conocen mejor que nadie que no hay nada más político que la Economía. Se trata de de que los otros no caigan en la cuenta. Reconocen de facto que existe la lucha de clases y se aplican a ganarla en todo momento.
Esto ha sido posible porque el mundo social, ideológico, sindical, político y ético que dice representar a los dominados, ha tiempo que se alineó con los valores y prácticas del llamado pensamiento débil; es decir la aceptación de la lógica de los otros, aunque con esporádicas, débiles e inútiles protestas de vez en cuando. Piensen los lectores en el apoyo incondicional y acrítico de determinadas organizaciones y creadores de opinión al proceso de montaje de este bodrio llamado UE. La lógica dominante carece- hoy por hoy- de oponente estructurado y con entidad suficiente para ejercer de réplica y contrapropuesta eficaz.
Porque una lógica sólo se combate con otra distinta, confrontada, alternativa y organizada. Una lógica que sitúe a la ciencia económica como un instrumento al servicio de las necesidades humanas y no como la realización absoluta de un logos externo e independiente a las decisiones y voluntades de la ciudadanía.
Esa otra lógica, ligada a la humanidad cercana y concreta, niega consecuentemente todas y cada una de las tres divinidades del dios capitalismo. El mercado, la competitividad y el crecimiento sostenido no sólo se han mostrado a lo largo de esta crisis como mecanismos inútiles para resolverla sino que han sido la causa de ésta y las anteriores. Pero es que además, la simple formulación de algunos de ellos, como es el caso de la competitividad predicada para todas y cada una de las naciones del planeta, es en sí misma una insalvable contradicción in términis.
Es hora de fijar con decisión la preeminencia de la Democracia, los DDHH y la Carta de la Tierra. Y ello conlleva valores, actitudes y propuestas radicalmente diferentes a las que fracasadas, son reiterativamente maquilladas como verdades incuestionables. Sólo desde una lógica y práctica alternativas conceptos como austeridad, racionalidad, planificación, eficiencia, productividad, solidaridad, sentido común y ética cívica cobran su exacto significado.
Y no es una cuestión de grandes declaraciones sino de organizarse en toda Europa para dar la respuesta alternativa, continuada y estratégicamente organizada. Los conatos desganados de movilización se circunscriben a cada país mientras la agresión proviene de la UE en su conjunto. ¿Dónde está la Confederación Europea de Sindicatos?
Recordemos como en los prolegómenos de la I Guerra Mundial el patrioterismo chauvinista arrastró a bastantes organizaciones obreras a una locura bélica que objetivamente no les concernía. Ahora es preciso y urgente organizar el cañamazo socio-político de una Europa unida institucionalmente, con un presupuesto común digno de tal nombre, una fiscalidad compartida, una economía coordinada y una sola voz en el concierto internacional. Y eso no vendrá de ellos.
Si la dictadura de los mercados no es contestada; si la alienación economicista es asumida con fe de carbonero o si la docilidad a inercias electoralistas que difuminan el conflicto esencial no es obviada, sólo nos quedará la reedición de las lágrimas de Boabdil de Granada.
Fuente: Rebelión.org
12
2010
Desmemoria historica
Higiene mural
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Ya sé que con la que está cayendo y con las perspectivas de empeoramiento del mundo (vendrán tiempos más malos y nos volverán más ciegos…), cuyas patitas empiezan a asomar bajo las puertas de nuestra percepción, entretenerme en pequeñas reivindicaciones simbólicas estrictamente localistas es un ejercicio que roza el peripatetismo. Ahora que hemos descubierto, tras los efectos de esta estratégica crisis y los entusiasmos del pelotismo patriótico, que estamos perfectamente preparados para que nos gobierne a nosotros también cualquier Berlusconi mesetario o periférico. Que la izmierda reinante practica una extraña forma del bandolerismo legendario español robando a los pobres para dárselo a los ricos. Que ha dado la orden encubierta de privatizar las Cajas de Ahorros para que no puedan servir al ciudadano, sino a la Gran Banca. Y que mientras la derecha pata negra se nos vuelve antisitema y llama a la rebelión fiscal y legal. Que sospechamos sustentadamente que el Imperio se prepara para ofrecernos muy pronto un entretenido espectáculo de luz y sonido con los fuegos artificiales de mortíferos misiles que caerán pronto sobre Irán, inundando de nuevo sus cementerios de muertos de 20 años y a nosotros, los occidentales, de oprobio con cáscara. En fin, ahora que las peores distopías de la literatura y el cine del siglo pasado comienzan a prepararse para superara a la ficción.
Ya sé que… Pero esas reivindicaciones o molestias que absurdamente trato de inferir a la conciencia discreta y dormida de esta ciudad representan mi pequeño cóctel molotov rebelde o desesperado lanzado desde este minúsculo rinconcito perdido en el ciberespacio contra el podrido edificio de la normalidad ciudadana. Ya digo que absurda, peripatéticamente.
Así, que yo a lo mío, a tratar de molestar a los cabrones más cercanos. Aparecen casualmente juntas en El Día dos noticias que aparentemente no tienen nada que ver, pero que leídas con la perspectiva adecuada presentan una misma faceta de atrocidad, pero también de esperanza. Dicen ambas dos:
- La Junta invertirá 3,4 millones en el nuevo colegio Fray Albino
- Cruz Conde estará cerrada hasta el principio de la primavera de 2011
¿Cuál es la relación entre ambas más allá de la inversión de dinero público para mejorar bienes también públicos? Pues que hacen referencia a dos ámbitos, una calle y un colegio, que portan, contraviniendo todas las leyes y todas las sensibilidades de la Memoria Histórica y de la simple decencia política, nombres de personajes atroces que están ligados al golpe revolucionario fascista de 1936, al genocidio programado de demócratas posterior y al secuestro a punta de pistola de todo un país por una banda de forajidos durante 40 años. La calle principal de esta ciudad lleva aún el nombre de un destacado miembro de la principal familia caciquil cordobesa, falangista de primera hornada, conspicuo conspirador golpista, transmisor de las consignas de los militares felones para Córdoba y principal coordinador de las fuerzas civiles y militares en la ciudad, cuyo celo y empeño fueron probablemente claves en ella para el completo triunfo de la Revolución Fascista y la brutal represión posterior (10.000 asesinados), antes de que las fuerzas populares y legales republicanas pudieran defenderse.

Podría aducirse que los méritos de José Cruz Conde para seguir contando con su nombre en esa calle son anteriores a los que pudieran reconocérsele ligados a la Revolución Fascista, dado que durante una breve etapa como alcalde (1924 – 1926) fue el promotor del Ensanche cordobés con la remodelación de la zona centro y norte del casco histórico (Tendillas, calle Nueva y la propia calle que lleva su nombre), aunque a costa de la destrucción de una enorme porción del entramado urbano medieval. Cierto. Pero en Alemania a nadie se le ha ocurrido dedicar una calle a Hitler por su méritos de fino pintor de paisajes, anteriores a sus innombrables fechorías.
El caso es que ninguno de los cuatro alcaldes más o menos comunistas, uno facha y un súcubo de chaquetilla que hemos tenido desde las primeras elecciones han movido jamás en sus mandatos ni un solo dedo para remediar la ignominia de que el nombre de ese siniestro tipo siguiera mancillando el callejero cordobés. En el caso del facha es fácilmente comprensible, pero en los otros cinco ni siquiera el respeto debido a los asesinados en las cunetas y en las tapias de su partido los movió a la justicia.
El segundo caso es mucho más atroz porque el que fuera obispo fascista lo que nombra es un colegio. Para no repetir lo escrito en otros lugares permitidme que me autocite: Fray Albino fue uno de los más conspicuos incitadores del golpe de estado fracasado que degeneró en guerra civil. Ideólogo de la Cruzada, ensalzador hasta el ridículo del Caudillo a quien declaró enviado de Dios y apologista sin tapujos de los crímenes de guerra del bando fascista. Su obra cumbre, el CATECISMO PATRIÓTICO ESPAÑOL (Salamanca, 1939) (4), una especie de adaptación para niños del Mein Kampf de Hitler, fue de obligado aprendizaje en las escuelas durante la primera posguerra, siendo retirado de las mismas cuando muchas de sus enseñanzas chocaron con el nuevo giro que el Papa imprimió a la doctrina católica para adaptarla a la nueva situación mundial producto de la victoria de las democracias sobre los estados autoritarios a los que el Vaticano había apoyado sin tapujos.
Pero los méritos que se le suponen para mantener su nombre en un colegio público, en toda una barriada y en una avenida y sendas esculturas públicas son posteriores a sus méritos como incitador el crimen organizado y al genocidio. Siendo obispo de Córdoba (1951-58) y supuestamente conmovido por las condiciones infrahumanas en que vivían miles de familias cordobesas consiguió ayudas suficientes de diversas fuentes para construir tres barriadas de casas baratas donde acogerlos. Loable acción donde las haya, pero sus taimados hagiógrafos se olvidan del pequeño detalle de que de esas condiciones inhumanas en las que se cocía la miseria del pueblo cordobés, era también responsable nuestro buen obispo. Y de que el dinero recaudado no era sino una ínfima parte del botín de guerra que los vencedores habían obtenido a costa del dolor de todo ese pueblo vencido y humillado.
Otra atrocidad que se sumó a las anteriores, esta vez con repugnantes tintes de recochineo fue la ubicación de una parte del ruinoso colegio que lleva el nombre del obispo, en el Rey Heredia, que pasó así a llamarse también Fray Albino. El colegio público Rey Heredia fue diseñado y construido en 1918 por el arquitecto socialista Azorín Izquierdo y, siendo el primero en la ciudad mixto, responde a los criterios del racionalismo pedagógico, radicalmente alejado de la pedagogía basada en la inoculación doctrinal supersticiosa de la Iglesia Católica. Pero el agravio no queda ahí. Porque los planes conjuntos municipales y de la Junta preveen su demolición y la creación de una plaza que supuestamente realzaría la monumentalidad de la torre de la Calahorra. Para variar, nuestro sensible Ayuntamiento de izmierdas ha hecho oídos sordos a las voces que han solicitado su mantenimiento y su conversión en un Museo de la Escuela Racionalista y Republicana.

Se da la repugnante circunstancia de que el último acto de la ignominia del mantenimiento del nombre del obispo fascista en el callejero se debió a la actual Consejera de la Junta Rosa Aguilar, que en sus tiempos de alcaldesa de la ciudad por Izquierda Unida se plegó no sabemos si sumisa o entusiásticamente a las peticiones de un grupo de meapilas y consintió la atrocidad de que se le dedicara una avenida.
LA ESPERANZA de que hablaba al principio se basa en la de que en un milagroso rasgo de vergüenza, en quienes nunca la conocieron, se decidieran a aprovechar la remodelación del colegio y la calle para higienizar su nombre. Y sin gastar un euro. Bueno, sólo el de la nueva placa. Y para que no digan que sólo soy negativo, ahí va una propuesta perfectamente positiva. Y por si quieren seguir usando nombre de personas relevantes, en lugar de, como yo prefiero cosas o conceptos. A la calle podrían ponerle calle de Vicente Ferrer y al colegio el nombre del arquitecto racionalista antípoda moral del obispo naci(onalcatólico): Azorín Izquierdo. Vana esperanza por supuesto a la vista de lo visto y de que la izmierda cagona andaluza reinante no está dispuesta a sacar adelante el más mínimo proyecto que moleste al señoritismo fascista andaluz. Lo dice hoy mismo Isaac Rosa:
También está enterrando muchas iniciativas que ya estaban en marcha, con años de trabajo detrás, y que con el argumento de que estamos en crisis y que hay otras prioridades, son hoy desatendidas.
Es el caso, por ejemplo, del plan para convertir en ‘lugar de la memoria’ el campo de concentración de Los Merinales, en Dos Hermanas (Sevilla). Me cuenta Cecilio Gordillo, agitador incansable de todo lo que tenga que ver con la dignificación de las víctimas del franquismo, que la Junta de Andalucía se está desentendiendo por completo de sus compromisos, con la excusa de que no hay dinero. Y eso pese a que las actuaciones propuestas no implican gasto.
En ese campo de concentración miles de presos republicanos, en condiciones infrahumanas, construyeron el Canal de Bajo de Guía, que permitió convertir en regadío 80.000 hectáreas de marismas y pastos. De ellas se beneficia hoy colosalmente la Andalucía gobernada desde hace 25 años por los supuestos herederos de los ideales de aquellos con cuyo sudor y con cuyas manos se construyeron. Sin el más mínimo reconocimiento por su parte. Claro que teniendo en cuenta que han fichado como consejera de Obras Públicas a una individua que perteneciendo aún al Partido Comunista, y antes de que la echaran por morosa, fue denunciada en los tribunales por los familiares de los asesinados en Córdoba durante el genocidio franquista por negarse a cumplir la ley que la obligaba como alcaldesa a abrir las fosas donde están aún enterrados, podemos hacernos una idea de cuál es el criterio de selección de gobernantes que prima en la Junta de Andalucía. Y cuáles sus fines.
Fuente: Calleja de las Flores
27
2010
Pobres ricos
Pobres ricos
En medio de la crisis del capitalismo, las perspectivas de futuro son contradictorias. Para las burguesías y los empresarios se trata de un momento amargo. Practicar la lujuria, la gula, la avaricia, la envidia o la soberbia está mal visto en momentos de recesión. Las plutocracias se ven obligadas a ocultar su obscena forma de vida con el fin de no ser atacadas. Los dueños de grandes fortunas, se sienten víctimas. Ellos, dirán, no son culpables del actual desaguisado. La responsabilidad es de los gobiernos, los que, independientemente de su color político, se mostraron incapaces de actuar a tiempo, dejando crecer la burbuja especulativa y financiera. Por consiguiente, ahora les toca hacer frente a su desidia. En otras palabras, gobernar con mano de hierro. La tarea: salvar al capitalismo de su colapso. En esta dinámica, se perfilan las medidas de austeridad. Todas cortadas por el mismo patrón. Rebajan los salarios, congelan las pensiones, abaratan el despido, suben el IVA y reducen las inversiones públicas en salud, educación o vivienda social. Bajo este paraguas se busca reducir el déficit fiscal, olvidando que su origen, entre otras cosas, está motivado por la aportación de miles de millones de euros o dólares, del erario público, destinados a salvar la banca privada.
Para no ser tildados de parcialidad y acusados de hacer recaer los efectos de la crisis en las clases populares, los ricos y acaudalados miembros de las oligarquías políticas, financieras e industriales se reparten el papel. A quienes gobiernan se les pide dar ejemplo. Si primero se subieron los sueldos, ahora les llegó el tiempo de apretarse el cinturón. En un acto de constricción moral, diputados, senadores, alcaldes y presidentes de gobierno o de Estado, en España salvo el rey, renuncian a los coches oficiales, viajar en primera clase o los privilegios inherentes del cargo. En este afán ahorrador, aparcan los BMW, Audi o Mercedes Benz y se decantan por los utilitarios. No faltan los que se arriesgan al límite y optan por el transporte público. Todo un catálogo de virtudes. Con dichos gestos quieren trasladar a la población una nueva imagen de políticos responsables y serios. En tiempos de vacas flacas no se debe presumir de riqueza.
El Estado neoliberal protege a los delincuentes de cuello blanco. No actúa contra ellos, y si lo hace es de forma excepcional. Siempre es bueno contar con un chivo expiatorio. Lava la cara y de paso crea una cortina de humo. Nunca persigue de manera sistemática a quienes defraudan la hacienda pública, la seguridad social y evaden capitales. Sirva como ejemplo la actual reforma laboral. Mientras se avala el despido exprés por razones objetivas del empresario evitando con ello pagar indemnizaciones, los gerentes de bancos, directivos, miembros de los consejos de administración y altos cargos siguen blindándose ante la crisis. Sus nóminas no sufren recortes y sus contratos contemplan el abono de millones de euros en caso de despido.
No cabe duda, la vida de los ricos está llena de sinsabores. En estos momentos se sienten observados, criticados y maldecidos por quienes no comprenden lo difícil que es elegir entre comprar un reloj de diamantes o de platino. Tarea compleja a la cual se debe unir el estrés provocado por la indecisión de adquirir un yate o un Maserati. La verdad, son unos auténticos sufridores. Seres débiles y frágiles a los cuales debemos agradecer sus actos de beneficencia en pro de la comunidad. Siempre están pensando en los más débiles y necesitados. Tienen un espíritu cristiano sin igual. Cuando unen sus esfuerzos, organizan cenas con el fin de recaudar fondos para los niños hambrientos del tercer mundo. Asimismo, abren fundaciones y dedican una parte ínfima de sus astronómicas fortunas a realizar obras de caridad. Por citar dos nombres relevantes de nuevos ricos, tanto George Soros como Billy Gate, o si se quiere en menor medida Carlos Slim, les gusta ser visualizados como los Médici del siglo XXI. Compran pinturas, esculturas, incunables, joyas o cualquier bien mueble o inmueble que posea un valor de cambio elevado y sea único en su especie. Tampoco este comportamiento es exclusivo de quienes amasan fortunas particulares. Este comportamiento no difiere del practicado por los grandes bancos y las empresas transnacionales. BSHC, Santander, Nestlé, Endesa, Telefónica o Petrobras otorgan becas doctorales, posdoctorales, se comprometen con el medio ambiente, la naturaleza y patrocinan investigaciones sobre el cáncer, el genoma humano y las nuevas tecnologías. Les falta tiempo para apadrinar estudios sobre energías alternativas o convertirse en auspiciadores de equipos de futbol, ciclismo, baloncesto, Fórmula Uno, atletismo o regatas. Todo, claro está, debidamente complementado y acorde con las leyes recaudatorias. Aquello que destinan a obra social tiene sus compensaciones. Desgrava y facilita seguir acumulando capital y engordando el patrimonio. Qué más podemos pedir. Al fin y al cabo son unos auténticos benefactores. Crean sus museos, salas de exposición y permiten que los mortales contemplen sus posesiones considerándolo un acto desinteresado y humanitario. Como le vamos a exigir un comportamiento simple. Debemos dejarlos en libertad para practicar los pecados mundanos. El robo, la usura, la lujuria, la gula y cualesquiera que sirva para sus fines de mecenazgo. Pobres ricos, son santos a quienes hay que venerar. Su vida está llena de peligros y encima son unos incomprendidos. ¡¡Qué fatalidad!!
Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2010/06/26/index.php?section=opinion&article=020a1mun
Recogida de: Rebelión,org
26
2010
Las mentiras de la crisis económica
La jugada maestra del capital

“Ha llegado el momento de tomar ’decisiones valientes’ para salir de la crisis. Hay que recortar los gastos sociales, paralizar la inversión pública, congelar las pensiones, rebajar el sueldo de los funcionarios, abaratar el despido, aumentar la edad de jubilación y subir los impuestos. Todo ello, para ahorrar 65.000 millones de euros y reducir el déficit público del 11,5% al 3%, de aquí al 2013, como exige Europa”. Este es el discurso que se nos quiere imponer. Seguidamente expongo una visión distinta de esta crisis. Para ello, responderé a dos preguntas: 1ª ¿por qué tenemos un déficit público tan elevado? y 2ª ¿es justa la subida de impuestos? Por último, señalaré posibles vías de solución, desde la justicia social.
El alto nivel de endeudamiento de los Estados es consecuencia, en gran medida, de las millonarias ayudas públicas al sistema financiero. Recordemos que España creó un Fondo para la compra de activos bancarios supuestamente “no tóxicos” (50.000 millones €); aprobó el FROB para sufragar los costes de las fusiones e intervenciones de las cajas de ahorros (99.000 millones €) y autorizó avales a las entidades de crédito (227.000 millones €) para garantizar sus operaciones financieras. Todo ello, con la autorización de las instituciones no democráticas (Comisión Europea, Banco Mundial, FMI, Banco de España, etc.) y el voto, casi unánime, del Parlamento español. En total, sin contar los avales, se han aprobado ayudas públicas por importe de 149.000 millones de euros, cifra muy alejada de los 2.300 millones de euros anuales del cheque bebé o los 1.400 millones de euros que supondría la no congelación de las pensiones.
El Tesoro Público no disponía de ese dinero para dárselo a la banca. ¿De dónde ha salido, entonces? Pues de la emisión de Deuda Pública (letras del tesoro, bonos y obligaciones del Estado), que, en definitiva, consiste en pedir dinero prestado. Piénsese que, en los dos últimos años, se ha incrementado la deuda española en circulación en 192.881 millones de euros.
Paralelamente, se nos exige subir la tributación. No obstante, no todos los impuestos son igual de justos. Hay algunos que, por regla general, hacen pagar más a los ricos (los directos, que recaen sobre la obtención de renta y la posesión de patrimonios) y otros que no respetan tanto la capacidad económica (los indirectos, más centrados en el consumo). Pues bien, se están subiendo estos últimos y bajando los primeros, incluso en época de crisis. Mientras han aumentado los impuestos sobre “las gasolinas” y “el tabaco” y se ha incrementado el IVA (sin efecto para las empresas y los ricos que operan con ellas, porque se lo deducen), han bajado el Impuesto sobre Sociedades (por el que tributan las grades empresas y entidades de crédito), se ha suprimido el Impuesto sobre el Patrimonio (que pagaban sólo los ricos), han disminuido el tipo de gravamen a los banqueros y sus familiares, en importantes operaciones, y han creado un régimen fiscal privilegiado para las empresas de alquiler de los grandes patrimonios inmobiliarios (SOCIMI), normalmente en manos bancarias. Además, se ha mantenido la escandalosa tributación de las sociedades de inversión de las grandes fortunas (SICAV) en el 1%, frente al tipo máximo del 43% en el IPRF, que ahora pretenden aumentar algunas Comunidades Autónomas, aunque se trate de una medida dirigida sólo a los asalariados de clase media alta, con escasa capacidad recaudatoria y sin incidencia sobre las ganancias millonarias.

Piénsese que las personas y entidades verdaderamente ricas apenas pagan impuestos, porque tienen su dinero e inversiones en los paraísos fiscales, opacos al fisco. De hecho, el 69 por ciento de las empresas del Ibex 35 opera en estos territorios. Según algunas estimaciones, en estos centros se mueven unos 12 billones de dólares, que generan, a su vez, unos 660 mil millones de beneficios, lo que supone una pérdida de recaudación fiscal de unos 250.000 millones de dólares. Y desde aquí operan los famosos “hedge funds”, responsables del ataque a las economías de la zona euro, como la española.
Llegados a este punto, uno es consciente de la jugada maestra del capital y los mercados financieros. Durante años han obtenido unos beneficios extraordinarios con la especulación de las hipotecas “subprime”, sin pagar casi impuestos, a costa del endeudamiento del sector privado; cuando el sistema se desmorona, consiguen que el Tesoro Público salga a rescatarlos y les mantenga una fiscalidad privilegiada, con la ingenua promesa de reactivar el crédito a las empresas y los ciudadanos a los que tiene asfixiados. Y, por último, aprovechan la debilidad de los Estados, consecuencia del enorme esfuerzo que ha supuesto dicha ayuda, para colocarlos al borde de la quiebra y forzarlos a desmontar lo poco que queda del sistema de bienestar, empobreciendo injustamente a millones de personas, con la complicidad de las mismas instituciones no democráticas que permitieron aumentar el déficit público en beneficio de la banca.
Las posibles soluciones estructurales a esta situación, además de la apuesta de la sociedad civil por la banca ética, deben venir por cuatro vías: 1ª) la lucha efectiva por la desaparición de los paraísos fiscales; 2ª) la aprobación de una regulación de los mercados financieros que impida y obstaculice los ataques especulativos sobre nuestras propias economías, 3ª) el establecimiento de un impuesto que grave las transacciones financieras, en el marco de un sistema tributario justo y 4ª) la asignación redistributiva y eficaz del gasto público. Éstas sí serían verdaderas decisiones “valientes”.
Para finalizar, me referiré a las dos últimas mentiras que está proponiendo la Unión Europea: la creación de un impuesto a los bancos y la implantación de un gravamen a los movimientos financieros. ¡Que no nos engañen más, por favor! La segunda medida nunca se pondrá en marcha, al estar supeditada a la aceptación por todos los Estados, incluidos aquéllos que poseen paraísos fiscales, y la primera no puede calificarse como “tributo”, puesto que su recaudación no estará destinada a sufragar los gastos públicos, sino a la creación de un fondo bancario para rescatar a las entidades financieras en apuros, al no existir ya dinero público que las pueda salvar, una vez que se lo hemos dado todo y nos han dejado en bancarrota.
Fuente: Diagonal
25
2010
Caso Cajasur
Los vecinos de Córdoba piden una investigación judicial sobre el caso CajaSur
El Consejo del Movimiento Ciudadano de Córdoba, tras producirse la intervención de Cajasur por el Banco de España, considera necesaria una investigación judicial para esclarecer las causas que han llevado a la caja cordobesa a esta situación y exigir responsabilidades a los gestores que han provocado esta crisis.
El Consejo quiere precisar que no es la ciudadanía la que ha de sufragar los costes del saneamiento de Cajasur, por lo que solicitan al Gobierno que las inyecciones de dinero público necesarias para reflotar a la entidad deben ser resarcidas por quienes efectivamente han causado esta bancarrota. Los miembros de este Consejo, representantes de todas las organizaciones de participación ciudadana de la ciudad, estiman que el agujero de Cajasur no ha de ser cargado en los bolsillos de los contribuyentes. Por ello, exige a los poderes públicos y representantes políticos el esclarecimiento de la verdad en el caso Cajasur. Asimismo solicita de la Fiscalía que ponga en marcha la depuración de responsabilidades a que hubiere lugar.
Por otra parte, el Consejo del Movimiento Ciudadano hace un llamamiento al Banco de España para que cualquier salida que se le de a la entidad cordobesa contemple el carácter público de la misma, el mantenimiento de una fundación con criterios objetivos para invertir socialmente en la ciudad y, en tercer lugar, su carácter andaluz.
Por último, este Consejo, a partir de esta situación, ha reflexionado sobre la crisis que venimos padeciendo, y considera que el coste de ella no ha de recaer sobre los más débiles de nuestras sociedades: cordobesa, andaluza, española, europea, ni mucho menos la de los países empobrecidos. Por lo que cuestiona la decisión de las autoridades públicas de repercutir sobre la clase trabajadora y pensionistas la crisis económica, generada por la voracidad de las entidades financieras y por el modelo especulativo capitalista.
Córdoba, 23 de junio de 2010
Fuente: ContraInfos Córdoba
09
2010
La meritocracia
La meritocracia

Obra de Josep Renau
Una de las consecuencias del suicida mantenimiento de la hijoputesca Ley D’Hont por parte del actual partido gobernante es que ya se presenta como casi imposible de evitar el que las próximas elecciones las gane en España un partido de la ultraderecha en lo social y ultraliberal en lo económico. Este partido tendrá el camino expedito para imponer las reformas sociales (privatización de la seguridad social fundamentalmente) y del mercado laboral que le son programáticas, aprovechando el allanamiento que ese partido actual gobernante, un partido de la derecha liberal camuflado de izquierda, que ha renunciado a los presupuestos de la socialdemocracia que le eran propios, le ha preparado convenientemente, acercando al límite de las posibilidades que le permiten sus bases electorales la política ultraliberal que se está cociendo para todo el mundo.
Lo que viene es un asalto en toda regla al estado de bienestar de los países ricos y una vuelta de tuerca más en el saqueo de las economías y de los trabajadores de los países pobres. Lo de siempre, pero ahora con la facilidad que proporciona el estado de pánico permanente creado artificialmente, la carencia de alternativas utópicas al modelo dominante y la cretinización de las masas por parte de los medios más diversos. Pero para no usar las mismas terminologías con que los han venido denunciando las moribundas fuerzas izquierdistas tradicionales, sus departamentos de marketing les han creado unas nuevas para evitar asociaciones de ideas indeseables. La más atroz de todas es la de la Cultura del Mérito.
Uno de los trucos más viejos de que se han valido siempre los Dueños del Cortijo Mundial ha sido el de cambiar frecuentemente el nombre de lo que hacen para crear una falsa apariencia de novedad esperanzadora, de evolución positiva. Del mismo modo que los administradores de la Superstición han cambiado el nombre de Dios, que ya apestaba de inconsistencia por los avances de la ciencia, por el de Diseño Inteligente, el capitalismo salvaje, que siempre fue salvaje, ha ido cambiando de nombre con los años. Sistema de mercado, economía sostenible. Son algunos de los eufemismos que ha ido recibiendo a lo largo de su historia. O renombrar el sistema de monopolios de las grandes multinacionales como globalización. El último trueque nominal al que estamos asistiendo ha sido el de comenzar a llamar cultura del mérito a lo que antes se llamaba ultraliberalismo.
La cultura del mérito no es más que la vieja mentira que en los Estados Unidos ha fundado siempre la justificación de una de las sociedades más injustas en lo social del mundo occidental: la de la igualdad de oportunidades. Aquella que consagraba como un dogma que cualquier ciudadano nacido en la pobreza podía convertirse en multimillonario o en presidente, para justificar la ley de la jungla. La misma que hace que sea el mérito el que proporcione la presa al felino depredador o el escape a la gacela posible víctima. La misma que consagra el que el estado no debe proporcionar cobertura social al que no adquiera el mérito suficiente, el triunfo social medido por la capacidad que tiene cada individuo de ganar el suficiente dinero para pagarse un tipo de asistencia médica y el fracaso por la condena a la muerte o a la enfermedad permanente por carencia de recursos. La misma que considera que todos los bienes y servicios públicos que garantizan coberturas a los que no tienen demasiados méritos suponen competencia desleal a las empresas privadas que ofertan esos servicios a los que tienen mérito suficiente, o sea dinero suficiente. La que condiciona exclusivamente la percepción de pensiones a los ancianos que han pasado la vida trabajando a que hayan contratado seguros de vejez privados.
En Córdoba tenemos la suerte de contar con uno de los más iluminados apóstoles del nuevo evangelio: el catedrático emérito de la UCO José Javier Rodríguez Alcaide y actual catedrático de una Fundación privada que está siendo desde hace unos meses promovido en los medios cordobeses como líder de unos grupos de opinión encargados de preparar el camino en la ciudad para cuando el ultraderechista Partido Popular alcance el poder y los centros de decisión. La nueva vuelta de tuerca del capitalismo-sistema de mercado-economía sostenible. El Más de los Mismo, pero Peor. La cosa se gestó en los 80 y en unos lugares se llevó a cabo mediante la quiebra del movimiento obrero por medios coercitivos o chantajistas pero no sangrientos (Inglaterra, EE.UU, España) y en otros (Chile) la imposición de las teorías de la escuela de Chicago se hizo a costa de mucha, demasiada sangre. Pero ahora ha llegado el momento de instaurarlo universalmente, de globalizarlo. Pero sobre todo de convertirlo en sistema único económico y de pensamiento.
En un artículo que publicaba el adalid en su principal palenque, el diario CÓRDOBA, y titulado EMPRESAS Y POBREZA propone las líneas fundamentales de su pensamiento, que forma además el cogollo docente de la doctrina que imparte en su cátedra. Lo que llama la atención sobre todo en la exposición es el interés en vincular la defensa de la meritocracia con el cristianismo que dice profesar y que en ningún momento aparezcan apelaciones a la asistencia social de los excluidos, de los enfermos, de los ancianos, como si el sistema de empresa, de mercado puro garantizara la existencia de una idílica sociedad en la que la propia dinámica económica libre de regulaciones y de redes asistenciales creara la felicidad social.
La meritocracia es el sistema que permite que un chavalote con una especial habilidad para patear vejigas esféricas infladas gane en un año el equivalente al producto nacional bruto de un país africano, el que los países más meritorios pueden controlar los precios en los mercados internacionales de los productos de los países menos meritorios y por lo tanto más pobres que compiten con los suyos para arruinarlos. El que no se creen diferencias morales entre unas industrias y otras independientemente de si fabrican biberones o minas antipersonas. El que lo único importante sea la creación de riqueza por la riqueza y no la riqueza racionalizada y equitativamente repartida. El que el único fin de la economía sea el crecimiento económico independientemente de que los recursos naturales estén empezando a escasear y el planeta a resentirse. Por ejemplo. Eso sí, recubierto siempre de una capa dorada de humanismo cristiano.
Y la calaña moral de este señor se la adjudica él mismo afirmando que no se arregló Brasil con la teología de la liberación, sino que con la teología de la transformación está saliendo de su pobreza. Con esa crueldad gratuita de mearse en la teología de la liberación, que fue un intento de verdaderos cristianos por denunciar y resolver a pequeña escala las tremendas injusticias que el sistema que él defiende causa en los más pobres de la tierra. Y que fue aplastado por la Jerarquía Católica por orden de los Dueños del Cotarro porque daban mal ejemplo. O masacrada por las balas de los militares y otros sicarios de los poderosos. Esos, que como nuestro catedrático practican un cristianismo de mecha y oro, misa dominical con rolex en la muñeca y limosna al pobre de la puerta.
Fuente: Calleja de las Flores











